La policía turca ha detenido a más de 100 personas y arrestado a 82, entre ellas a 25 defensores de los derechos LGBT+ que ahora se enfrentan a un proceso judicial. Firma para exigir su liberación.
En mitad de la noche del 13 de septiembre, la policía turca irrumpió en las viviendas de personas que gestionan organizaciones LGBT+ y las arrestó mientras dormían. Lo que empezó como redadas contra una organización se ha convertido en una ola de represión en cinco provincias: al menos 116 personas han sido detenidas en Ankara, Estambul, Mersin, Izmir y Aydın, y 82 han sido arrestadas y puestas en prisión preventiva. Entre las personas arrestadas se encuentran 25 defensores de los derechos LGBT+ —organizadores, personal y un periodista— que ahora se enfrentan a cargos de "obscenidad" y de violación de la Ley de Asociaciones de Turquía, simplemente por gestionar sitios web, llevar registros financieros y apoyar a sus comunidades. Las redadas se produjeron horas después de que un tribunal bloqueara los sitios web y las redes sociales de estas organizaciones, cortando su vía para alertar a su comunidad sobre el peligro. Una circular gubernamental emitida al día siguiente amplió las investigaciones sobre "moralidad" para abarcar cualquier cosa que pueda incitar a la infancia hacia la "falta de género", abriendo la puerta para atacar la educación, el apoyo sanitario y la defensa de derechos del colectivo LGBT+ de cualquier tipo. Las autoridades avanzan ahora para disolver cuatro de las asociaciones implicadas. Diversos cargos turcos, entre ellos el ministro de Justicia, han difamado públicamente a las personas detenidas y, con la adhesión de los medios afines al gobierno, los 25 defensores LGBT+ ahora entre rejas corren un peligro real dentro de las prisiones turcas. Esto no se trata realmente de proteger a las familias. Es un intento coordinado de hacer imposible la existencia de las organizaciones LGBT+ en Turquía, y otros gobiernos observan para ver si funciona. Añade tu firma y dile a las autoridades turcas: liberen a los defensores LGBT+ detenidos por su labor en favor de los derechos humanos, garanticen su seguridad en detención, retiren los planes para disolver sus organizaciones y dejen de tratar el activismo LGBT+ como un delito.