Doce hombres fueron detenidos en Dakar y se enfrentan a penas de prisión por ser quienes son. Un nuevo proyecto de ley podría aumentar las condenas y criminalizar la llamada "promoción".
Doce hombres fueron detenidos en Dakar y se enfrentan a penas de prisión por ser quienes son. Un nuevo proyecto de ley podría aumentar las condenas y criminalizar la llamada "promoción".
Pape Cheikh Diallo es un conocido presentador de televisión. Djiby Dramé es músico. Otros son sastres, estilistas, fotógrafos y hombres jóvenes que se reunían con amigos. Hoy, están en prisión.
Fueron arrestados en Senegal y acusados de cometer "actos contra natura", un término utilizado para castigar a las personas por sus relaciones con personas del mismo sexo. Algunos también fueron acusados de "transmisión intencionada del VIH". Otros se enfrentan ahora a años tras las rejas.
En todo el país se están produciendo más detenciones. La policía ha detenido a hombres en apartamentos, en reuniones privadas e incluso mientras se preparaban para un desfile de moda. La intensa cobertura mediática ha expuesto nombres y rostros, fomentando el estigma y el miedo. Las familias quedan expuestas. Las carreras profesionales se destruyen.
Nadie debería ser arrestado por ser quien es. Nadie debería enfrentarse a la cárcel por amar a alguien de su mismo sexo.
El derecho a la igualdad de trato ante la ley, el derecho a la intimidad y el derecho a vivir libre de discriminación son derechos humanos básicos. Cuando un Estado utiliza el derecho penal para castigar a las personas por relaciones privadas y consensuadas, viola esos derechos.
Senegal ya cuenta con una ley que permite penas de prisión de hasta cinco años por conductas con personas del mismo sexo. El Parlamento ha rechazado en dos ocasiones desde 2022 los intentos de aumentar las penas. Sin embargo, ahora, un nuevo proyecto de ley enviado a la Asamblea Nacional aumentaría la pena máxima a 10 años y ampliaría el castigo más allá de las relaciones en sí, criminalizando la llamada "promoción" o "defensa", e incluso la "financiación" o el "apoyo" de actividades que las autoridades califiquen como promoción de la homosexualidad.
Cuando el miedo sustituye a la protección, la libertad de todos se vuelve más frágil. Criminalizar el discurso y la solidaridad también puede amenazar la libertad de expresión, la libertad de reunión y el derecho a vivir sin detenciones arbitrarias.
Senegal tiene obligaciones, en virtud de su propia Constitución y del derecho internacional de los derechos humanos, de proteger la dignidad, la seguridad y la igualdad de todas las personas dentro de sus fronteras.
Estas detenciones están ocurriendo ahora. Algunos de los detenidos están a la espera de juicio. Cuanto más tiempo continúe este clima de miedo, mayor será el daño para las personas, las familias y el Estado de derecho.
Firma esta petición para instar a las autoridades de Senegal a que defiendan la protección de la igualdad y pongan fin a estas detenciones, y para pedir a la Comisión Europea que utilice su diálogo político y sus marcos de cooperación para defender los derechos humanos fundamentales.