Trump ataca los programas de diversidad, y Telekom cede ante la presión. Exige a la dirección de Telekom que se mantenga firme en sus valores.
Donald Trump lleva años atacando la diversidad y la igualdad. Nada más asumir la presidencia, eliminó programas de diversidad en las agencias públicas, cerró oficinas de igualdad y el ejército expulsó a 1,000 soldados trans*. Ahora, su presión también recae sobre las empresas – en todo el mundo. Corporaciones como Ford, Disney y McDonald’s están reduciendo sus medidas de DEI (diversidad, equidad e inclusión). Incluso empresas alemanas como SAP, Aldi Süd y Telekom están desmantelando programas contra la discriminación en Estados Unidos.
Pero los programas DEI son esenciales: protegen a los grupos marginados de la discriminación – ya sea mediante cuotas de género, programas de apoyo para personas negras empleadas o redes para personas con discapacidad. Nacieron en Estados Unidos como parte del movimiento por los derechos civiles y están respaldados por la ley. Las personas expertas insisten: la diversidad no solo es buena para los derechos humanos, también beneficia a la economía.
Aun así, cada vez más empresas se rinden ante la presión de Trump – incluida Telekom. En febrero, el CEO Tim Höttges aún defendía los programas de diversidad. Pero en abril, Telekom disolvió dos consejos asesores en EE. UU. y renunció a metas clave de igualdad. Poco después, su filial T-Mobile obtuvo el permiso para adquirir la operadora de cable Lumos – un acuerdo que probablemente estuvo condicionado al abandono de las iniciativas DEI. La agencia estadounidense FCC ya impone como requisito para las fusiones empresariales que se eliminen dichos programas.
Durante años, Telekom fue un ejemplo en materia de diversidad – con su red interna LGBTIA+ “Magenta Pride”, actividades durante el Mes del Orgullo y el sello de oro Pride Champion. Por eso resulta tan grave este retroceso en EE. UU. Otras empresas alemanas están siguiendo el mismo camino – como SAP, VW y Aldi Süd.
Pero hay otra manera de actuar: Apple, Costco y JP Morgan en EE. UU., así como Deutsche Bank, Adidas y Lufthansa en Alemania, mantienen sus medidas de DEI y se posicionan con claridad.
Las consecuencias de las políticas de Trump son dramáticas: miles de personas pierden su trabajo, muchas de ellas comprometidas con la igualdad. También en Alemania ya se sienten los efectos: SAP elimina su cuota de género y algunos patrocinadores se retiran del CSD.
La responsabilidad de Telekom es enorme: posee la mayoría de T-Mobile US y su CEO, Höttges, también preside el consejo de supervisión de la filial. La cúpula directiva tiene influencia directa sobre las decisiones que se toman en Estados Unidos.
Mientras las políticas de Trump fomentan la discriminación, las personas queer en todo el mundo enfrentan más presión y en países como Hungría se pretende prohibir el CSD, necesitamos voces claras que se opongan. Telekom debe posicionarse como un socio fuerte por la diversidad, la igualdad y la inclusión.